Esta semana la frase del cuentacuentos: "El calor hace que las terrazas se llenen" más y mejores cuentos con la misma frase en www.elcuentacuentos.com
El calor hace que las terrazas se llenen. Pálidos cuerpos emergen desde sus cuartos. Abandonan el aire acondicionado, la televisión por cable y el Internet inalámbrico. Salen al mundo real. No es tan bello como las imágenes que han visto en Google. La mayoría se siente decepcionada.
La vecina que vive justo al lado, esa de las hermosas fotos en su red social, no luce tan bella al verla fuera de una fotografía, moviéndose en carne y huesos. Algunos se sienten engañados.
El vecino aquel, el de los audífonos gigantes y barriga prominente, se cruza por el camino con la vecina que ha estado enamorando por el mensajero instantáneo. Inclina la cabeza y pasa a su lado sin decir ni clic. –Ya chatearemos más tarde,- se consuela mientras acomoda la toalla en la cual se colocará a tomar el sol.
Cuerpos claros, nostálgicos de sol, se untan caras lociones y delicados bronceadores. Esperaran el tono perfecto, el color exacto, para luego tomarse fotos y más fotos. Seguramente las colgarán en su Facebook y esperarán a que unas cuantas docenas de amigos, enemigos, conocidos y uno que otro conocido pulsen un botón y les comenten cuánto les gusta la foto y lo bien que se ven con su nuevo bronceado.
El sol les ha sacado de sus casas como hormigas cuando su guarida está en fuego. Se colocan cremas para evitar la irritación del calor solar y evitan mirarse a los ojos para contrarrestar el calor humano.
Más temprano que tarde regresarán a sus cuartos. Les espera el aire acondicionado, la televisión por cable y el wi-fi. Se sentarán a contar cuántos amigos virtuales han conseguido, o escribirán largos blogs donde se quejarán de lo mal que anda el mundo.
El sol tuesta sus cuerpos a fuego lento mientras ellos conversan por celular o se envían breves mensajes cargados de una nueva jerga. Escuchan sus iPod e ignoran a las aves.
El vecino aquel, sí, el de la barriga prominente y grandes audífonos, ha visto pasar de nuevo aquella vecina. Le parece hermosa, la mira caminar buscando un lugar donde tumbarse en medio de todos aquellos cuerpos en cocción. Por fin se tumba a dos o tres cuerpos de él. No puede quitarle los ojos de encima. Ella lo observa. Dibuja una sonrisa delicada y diciente. El vecino le devuelve una sonrisa tímida pero decidida.
-Hola- dice él por fin, quitándose los audífonos.
-Hola- responde ella aún con aquella sonrisa.
-Bonita tarde, ¿no?
-Ya lo creo, es perfecta.- Sonríen una vez más y el silencio se apodera de ellos.
-¿Puedes chatear esta noche?- Pregunta él finalmente.
-Seguro, ¿estarás allí?-
Se limita a asentir con la cabeza mientras se vuelve a colocar los auriculares. Y el vecino, el de la barriga y los audífonos, se tumba al sol para seguir tostando su cuerpo.
13 comentarios:
Me ha gustado mucho. Ese corte, vergüenza o indecisión por lo visto nos pasa a varios... Yo que me tenía por un bicho raro... pero, a veces te sientes diferente y otras, te das cuenta de que no eres tan diferente a los demás.
Muy chulo y eso de tostarse al sol, es lo que se nos toca ahora por aquí.
Un saludito.
Has pintado un mundo virtual tan vacío y enrarecido, que dan ganas de apagar el equipo y echarse a la calle para no regresar jajajaja
Muy bien narrado, un saludo.
Es cierto, muchas veces la gente se esconden detras de la computadora o la televisión y no tienen una experiencia real del mundo o relaciones reales con otras personas.
Creo que en algún momento me he sentido un poco culpable de lo mismo. Aunque creo que he recuperado bastante mi apreciación por estar "desconectada" de lo electronico y realmente "sintiendo" lo que está a mi alrededor.
Te quiero.
Esther: Creo que todos hemos pasado por algo similar y todos nos tenemos por bichos raros jeje. Gracias por pasar =)
Sara: Es cierto, a mi también me desespero algo la "virtualidad" de nuestro mundo al escribir este cuento. Gracias por pasar por aquí =)
Hannah!! =) hemos discutido cientos de veces sobre esto ¿no? sera buenísimo cuando no haya computadores o Internet entre tú y yo.
=)
cuando leo este tipo de cosas y como ya bien habeis comentado da un poco de repelus este "mundillo" no? es triste que alguien que puede hablar cara a cara solo lo haga a través de un teclado!!
en fin...
Jara: da un poco de cosilla pero es así tristemente, quiero que nunca se pierda el balance.
Me contaron una vez un ejemplo de que frente las miradas perdidas y palabras ausentes que viajan en los asientos del autobús, si cada ocupante dispusiera de un portátil en ese momento se pasaría el trayecto hablando con desconocidos del otro lado de la pantalla.
La tecnología es algo genial, pero...algo falla.
Tu relato no :) Muy bueno Ariel.
Carlos: Me ha parecido interesante (y perturbadora) la idea de pode conversar con el compañero de asiento si es que tuviéramos una portátil y sin embargo...
Coincido contigo, en aquello de que algo falla en la tecnología... a ver cuando hayamos el balance.
Me ha gustado mucho el paseo por la vida de mano de las nuevas tecnologías. A menudo nos engañamos y suplimos nuestras deficiencias con ellos. Muy buen relato.
Gracias Sechat! =)
Gracias Sechat! =)
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