lunes 21 de junio de 2010

Cuenta cuentos: En espiral

Frase de la semana: "No sé cómo ni dónde, pero acabaré con su vida un día de estos" más y mejores cuentos con la misma frase en www.elcuentacuentos.com

-No sé cómo ni dónde, pero acabaré con su vida un día de estos,- comentó mientras soltaba pequeñas bocanadas de odio. Ya Miguel la había escuchado maldecir y vociferar muchas veces y por tanto no le dio importancia. Sorbieron un poco de café en silencio. Ella lo miró y el pudo descifrar con facilidad el odio que se ocultaba detrás de esos ojos. Desvió la mirada.

Una mosca se posó con malas intenciones sobre la hamburguesa que hace unos instantes habían rumiado. Miguel la espantó con un movimiento de manos autómata. La mosca se alejó zumbando malas palabras y fue a posarse en el hot dog del tipo gordo de la mesa de al lado, quien se encontraba distraído con el juego de fútbol que mostraba la pantalla.

-No te lo tomes así,- murmuró temeroso de que, como en otras ocasiones, acabara él pagando los platos rotos.

Ella lo miró y sin decir nada lo mandó a callar y guardarse sus opiniones para sí mismo; silencio de nuevo. Sorbidos de café llenaron los espacios. Ella mordió la hamburguesa con odio como si, al arrancar aquellos pedazos de pan, carne, lechuga y tomate, arrancara algo más.

-Te lo juro,- añadió aun con la boca llena, – lo voy a matar.

-Ya he oído eso,- murmuró Miguel una vez más, sin atreverse a verla a los ojos. Aquella conversación se repetía en los últimos meses una y otra vez. Ella se enojaba con Fabio por cualquier tontería. Se insultaban. Se herían. Se odiaban a muerte por dos o tres días. Se reconciliaban y Miguel volvía a ser condenado a segundo plano, a no ser nada.

Su corazón siempre latía de prisa. Siempre guardaba esperanza. Le decía “puede ser ahora, puede ser ahora”. Temía sin embargo que esta era como todas las otras veces.

-Sabes que te quiero, ¿verdad?- soltó de repente, de forma casual, intentando restarle importancia.

Ella lo miró y le regaló media sonrisa. –Lo sé, Miguel, gracias por ser mi amigo.

-No deberías permitir que te trate así, eres demasiado buena para él.- Miguel se animo al ver que la respuesta de ella había sido positiva. Le devolvió una sonrisa entera y radiante.

Ella iba a responder algo. Le observó con ternura. Un celular empezó a vibrar. Era el de ella. Dejó que sonara varias veces. Contestó. Era Fabio. Le pedía perdón, reconocía que había sido un tonto y le decía cuanto la quería. Miguel no pudo escuchar nada de aquello, pero lo dedujo todo al ver el rostro de ella.

-Debo irme,- dijo ella mientras se levantaba. –Gracias por todo Miguel, eres el mejor de los amigos,- le plantó un beso en la mejilla y salió de prisa del local.

Miguel arrugó la servilleta que tenía en las manos. Sentía la rabia, la impotencia, el rechazo.

-No sé cómo, ni dónde, pero yo sí acabaré con su vida un día de estos,- dijo entre dientes mientras observaba cómo la mosca regresaba a los restos de la hamburguesa. Pensó en espantarla, pero detuvo sus impulsos. Alguien merecía ser feliz.

-Buen provecho,- le dijo Miguel a la mosca, mientras se ponía de pie. Salió al frió de la calle que se combinaba horriblemente con el frío de su corazón.

4 comentarios:

Jara dijo...

el eterno amigo... que duro es ese papel!

Me gusta tb esta historia...

saludines

Sara dijo...

¡Pobre hombre! Está claro que tú tampoco querías una historia de muertes, aquí en España hay una expresión: ¡Es tan bueno que no es capaz de matar ni una mosca!... Y tu lo has representado literalmente jajaja. Algún día ella se dará cuenta (tarde, seguro)

Un saludo

Ariel dijo...

Jara: creo que todos hemos pasado por ese papel alguna vez, menudo reto nos pusiste con la frase jejeje

Sara: Sí, yo no quería que hubiera un muerto literal en la historia porque me parecía lo más obvio. En Panamá también usamos la frase, pero no me había dado cuenta que estaba usando precisamente esa imagen jejeje y es cierto, se dan cuenta siempre (nos damos cuenta) siempre tarde...

Carlos dijo...

Escenario de un duelo entre la amistad y el amor. Elementos de la actualidad, el futbol, la fast food, los celulares, parecen seguir su camino ajenos a un dolor que solo duele en silencio.
La vida sigue parece decir la mosca :)
Muy bueno Ariel