De pronto lo noto.
Me he vuelto irascible,
complejo, exigente y hasta
un poco amargado.
Ya no me alegran los amaneceres,
ni me enternece el canto de las aves.
De pronto lo noto;
como he cambiado,
la tentación de no ser yo;
de ser más correcto y por ende más aceptado.
Exijo imposibles y reclamo vanidades
Lamento el no ser por todos aprobado.
De pronto lo noto;
Antes reía porque era de día
y un abrazo podía hacer toda mi vida.
Era sencillo y despreocupado
Quisiera reír por las cosas sencillas,
dejar de ser tan egocéntrico y autocomplaciente.
De pronto lo noto;
Quisiera ser feliz con un globo en mi camiseta
y un reloj barato en cada muñeca.
Ariel
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